¡Gracias Román!
Y mil gracias también a todos los demás muchachos, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas que coparon Porto Alegre (¡más alegre que nunca!).

Boca hexacampeón. Oh, no te vayas campeón, quiero verte otra vez...
¿Qué se puede decir del partido? Se aguantó cuando se debía, se jugó cuando había que hacerlo y se ganó una final por 5 goles de diferencia (un hito nunca antes alcanzado por otro club en una final de Copa Libertadores). Y encima, Palermo dio ventaja al errar un penal que hubiera sido la frutilla del postre. Pero qué importa a esta altura: el pueblo xeneize está de fiesta.
La 12 cantó:
Vamos Boca vamos,
ustedes pongan huevo que ganamos,
vamos a traer la Copa a la Argentina,
la Copa que perdieron las gallinas, las gallinas.
Román, no tengo palabras para vos. No sos grande, sos enorme, ¡un prócer! Gracias por tu talento, por tu fútbol, por tus ganas y por tus huevos. En estos meses te vi correr como nunca para poder cumplir tu sueño que es el mismo que el mío y que el de todos los boquenses de corazón. Ese sueño se cumplió y tiene nombre: Copa Libertadores. La sexta para el club (por ahora, sólo por ahora).
Claro que Román no jugó solo y estuvo muy bien acompañado. Por Palacio, que corrió todo. Por Palermo, que aparece en las difíciles. Por Morel y el Cata Díaz, que se bancaron todo. Por Caranta, que derrochó seguridad. Y por muchos jugadores con hambre de gloria.
El primer tiempo se aguantó bien: 0-0 sin sufrir demasiado. En el segundo apareció Riquelme y clavó terrible bombazo desde afuera del área para abrir el marcador. ¿Faltaba más? Claro que sí: unos minutos después el enganche xeneize inició un contraataque que Palacio no pudo definir, pero el rebote lo agarró el gran héroe de esta Copa. 2-0 y delirio.
¡Salud, amigos! A brindar con la bebida que quieran. La Copa la pone Boca.
Etiquetas: Copa Libertadores 2007

