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Campeón de Boca

jueves, mayo 17, 2007

Una noche gris

Boca Juniors 1 - Libertad (Paraguay) 1

La noche pintaba para ser bien negra, pero terminó siendo gris (como si mezcláramos los colores de la casaca visitante). Román erró un penal, Caranta se comió un gol tonto; cuando los mejores jugadores fallan, ¿qué le queda al resto?
En mi opinión, era fundamental terminar el partido con la valla invicta, pero recibimos un gol del visitante. Pero por lo menos, la puerta de acceso a las semifinales está entreabierta (cuando a pocos minutos del final parecía cerrada con candado).
Boca jugó muy mal. No caben dudas. Durante los primeros 45 minutos sólo pudo llegar con peligro mediante un tiro libre y alguna jugada aislada. Pero todo era puro centro, imprecisiones, nerviosismo. Libertad pobló el mediocampo con cinco jugadores y esperaba en forma ordenada. Con eso le alcanzaba (y le sobraba). Se fueron al descanso 0-0 y los nervios del público crecían, pero para mí, un empate sin goles no era algo tan terrible de cara a la revancha.
En el segundo tiempo Boca repitió errores e imprecisiones. Cardozo estaba perdido en la cancha, Bertolo era pura impotencia, Palermo no ganaba de arriba y Román no tenía socios. Pudo abrir Boca el marcador luego de un penal a Riquelme, pero el 10 xeneize lo pateó flojo y al medio y el portero visitante rechazó el balón. A esa altura ya empezaba a encariñarme con el 0-0 pensando en mantener el arco propio virgen, pero a los 37 minutos llegó un baldazo de agua fría: tras un tiro libre desde un costado, Caranta calculó mal, pifió el rechazo y el score pasó a mostrar un 0-1. El xeineze se fue con todo a buscar la igualdad y la consiguió en los pies de Palermo, pero el juez asistente cobró un offside tan inexistente como vergonzoso y Boca se quedó abajo en el marcador. Hasta que en el minuto final, nuevamente el Titán infló la red mediante un zurdazo bajo. 1-1. Resultado final.
La llave está abierta pero los dirigidos por Russo la tienen muy difícil. Si hay un equipo acostumbrado a las hazañas, ese es Boca. Pero ahora habrá que hacer goles en Paraguay, y ganar o empatar con un score abultado para llegar a estar entre los cuatro mejores de América.

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