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Campeón de Boca

miércoles, abril 02, 2014

Ahogados en un Arroyito

Rosario Central 2 - Boca Juniors 1

Luego del golpe sufrido en el pasado superclásico, Boca tenía la gran chance, quizás la última, de ganar para no despedirse del torneo. Y pese a haber jugado un buen primer tiempo y mostrarse superior al rival, el equipo volvió a pagar un alto precio por su falta de eficacia y por no haber rematado el partido en las chances que se le presentaron. Casi un calco a lo que nos pasó con los propios Canallas en el Torneo Inicial 2013, solo que esta vez en lugar de empatarnos el partido sobre el final nos lo revirtieron promediando el segundo tiempo.
Los xeneizes salieron con todo. Avisó Erbes de entrada (perdiéndose un gol increíble) y unos minutos luego Gigliotti abrió el marcador (en clara posición adelantada). Central no generaba peligro y Boca se mostraba agazapado para embocar el segundo, aunque en los últimos minutos de la etapa el equipo retrocedió más de la cuenta.
En el segundo tiempo Boca tuvo dos situaciones clarísimas como para sentenciar la historia. Primero, Gigliotti queda mano a mano y se pierde un gol de novela. Pésima definición para un hombre que debe vivir del gol. Luego, Gago reventó el travesaño cuando parecía que el remate tenía destino de gol. Dos chances clarísimas, de esas que de no convertir uno teme tener que lamentar luego. Y justamente el cuco de la ineficacia volvió a aparecer. A falta de 20 minutos Central llegó al empate. De tanto ir y apostar al ataque (aún quedando expuestos a una contra letal), los locales tuvieron su recompensa y empataron un partido que merecían seguir perdiendo. Pero la cosa empeoró: 5 minutos luego, Boca marcó mal en un corner y tras una sucesión de remates, palo y rebotes, un central de Central aventajó a la Academia rosarina.
El final de la película ya lo conocen. Boca intentó, pero ya casi no quedaba tiempo ni energías como para recuperar al menos un punto de tierras santafesinas.
El campeonato ya es cosa juzgada. No sabremos quién lo ganará; sino solamente que no seremos nosotros (ruego tener que comerme estos textos; créanme que es lo que más deseo). A esta altura, Boca debe ganar y sumar por muchos motivos: por su historia, por entrar a la Sudamericana y por engrosar un promedio de cara a dos años. Un objetivo muy pobre para los nombres y hombres que rigen nuestros destinos futbolísticos.

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