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Campeón de Boca

domingo, junio 02, 2013

A codo de buen Cubero

Boca Juniors 1 - Vélez Sarsfield 1

El andar xeneize por este Torneo Final es ya de por sí penoso, como para que encima de preocuparnos por mejorar el nivel futbolístico tengamos que implorar que los árbitros de turno no se equivoquen siempre en nuestra contra. Ojo, que no suene a excusas ni mucho menos. Desde este espacio siempre hubo autocrítica, pero en este semestre evidentemente no tuvimos "suerte" con los arbitrajes y todos los errores fueron casi siempre en perjuicio de Boca. Hoy se fue expulsado Sánchez Miño, por un cuasi codazo a un jugador velezano con quien estaba forcejeando. Roja correcta y a la ducha el jugador del partido. Lástima que Maglio y compañía no tuvieron la misma agudeza visual cuando minutos antes, y luego de gambetear a defensores y largar la pelota, Cubero le tiró un artero y criminal codazo en la cara a nuestra joven promesa boquense. Lo vio todo el estadio, menos los letrados de turno. Y pasamos de jugar los últimos minutos con uno más, a luego terminar con uno menos y aguantando un partido que estábamos más cerca de ganarlo.
En lo que respecta al partido, Boca salió a jugarlo con total seriedad y mucho amor propio. No era para menos: pese a la reciente eliminación copera, el público xeneize apoyó masivamente a los jugadores y cuerpo técnico, algo impensado en casi cualquier otro club del fútbol argentino.
Vélez abrió el marcador con un buen tiro libre del Pocho Insúa, un ex Boca que lo festejó moderadamente, pero mucho más de lo que yo hubiera imaginado. ¡Qué poca memoria, ingrato de porquería! Pensar que en Boca no le gritaste un gol al Rojo que casi nos dio un campeonato, cuando todo Independiente te puteaba. Hablando de ingratos, no podemos cerrar este paréntesis sin dos nombres presentes en la visita: uno, como siempre, el Flaco Gareca (traidor entre los traidores), y otro, el arquero uruguayo Sosa (¡nunca tuviste la talla para estar en Boca, cagón de mierda!).
Catarsis al margen, el merecido empate llegó en el mismísimo primer tiempo, luego de una buena jugada iniciada por Sánchez Miño donde también participaron Clemente, Erviti (ovacionado) y Nicolás Blandi, que cabeceó al gol.
El segundo tiempo fue parejo, hasta que ocurrieron las jugadas mencionadas en la apertura de la nota. Y ya con diez hombres, Boca se tuvo que resignar con un punto que tuvo sabor a poco, al menos por lo que hizo y más por lo que propuso.
Quedan tres partidos para el final del campeonato y habrá que jugarlos como hoy para evitar quedar en el fondo de la tabla. La actuación de hoy fue decente; hay cosas para rescatar. De todas formas, confío en que Bianchi tenga la sapiencia de depurar y rearmar un plantel que el próximo semestre tiene como mandato conquistar el torneo local.

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